El artista Rafael Amargo presenta su espectáculo Yerma, una versión de la obra teatral de Federico García Lorca que aúna disciplinas escénicas como la interpretación actoral, el cante y el baile, así como distintos estilos como el flamenco y las danzas urbanas.

Yerma tiene un único proyecto en el que se entremezclan el deseo personal y el mandato social de ser madre, es la tragedia en la que Federico García Lorca desarrolló con mayor amplitud y relieve un tema central en su obra: el de la esterilidad y la fecundidad. “Sobre la protagonista proyectó, sin duda, un problema personal íntimo. Pero el alcance de la obra rebasa la significación en dos direcciones: la universal mítica, apoyada en la creencia de que la fecundidad es una forma de salvación, y la específicamente española”, asegura Amargo.

Se trata de una revisión muy personal, “muy amarga” de esta obra de Federico García Lorca, “donde me centro sobre todo en el personaje del propio autor, que sueña ser Yerma, su protagonista. Es una autobiografía reflejada en lo que él es, por ser hombre, un hombre Yerma. El deseo de parir o amamantar a su criatura mezclado esto con el baile flamenco, la danza urbana, la palabra de texto con actores”, define el artista, que cataloga el espectáculo como “un musical en toda regla”.

En Yerma, que estará en el Teatro La Latina desde el 3 de diciembre, acompañan a Rafael Amargo actores como Blanca Romero, Pablo Durán, Sara Vega, Luciana Bonn, Chelo Vázquez, Irene Vázquez y Andreu Castro; artistas flamencos como Mayte Maya, El Perrete, Sandra Hita, Vicky Duende y Daniel Navarro; bailarines como Sandrita Abril, Tomás Moyano, Javier Jurado, Sufian Ben, Alex Peacock y Omar Wiki, la cantante lírica Jazzy y el contorsionista Abdel Luna. Yerma, además, cuenta con la colaboración especial de la bailaora Pastora Vega y el actor y cantante Juan Bautista Cucarella.


La escenografía de Yerma es “un espacio de atrás a adelante, de arriba abajo, enjuto, como si creciera al revés, como las propias palabras de Federico García Lorca”, señala en artista. “Las puertas en el cielo, los cielos en la tierra. Y un juicio, donde el pueblo mismo es el que Juzga. Todo un escenario cubierto por su elenco y hojas secas. Y todo transcurre como si fuera una gran Plaza de Toros”, añade.

El vestuario corre a cargo del propio Rafael Amargo, con su marca Amoramargo. Se trata de un vestuario vivo hecho con las manos, pintado, ajado, “como si hubiera caído una explosión porque es la propia revolución de los pueblos blancos de la vera granadina”, explica el diseñador. Las prendas llevan detalles en metal que le dan un tono sofisticado, donde Jose it Spain pone un inconfundible sello de glamur a la estética de la obra.

Aunque la idea, la dramaturgia y la coreografía corren a cargo de Rafael Amargo, el bailaor ha contado en su equipo artístico con grandes colaboraciones como la dirección de actores de Cristian Morales, la dirección de arte de Jose It Spain, el espacio escénico de Víctor del Campo & Rafael Amargo y la iluminación y audiovisual de Josema Hernández De la Torre. Además, el maestro repetidor es Daniel Navarro y el asesor danzas urbanas, Dani Panullo.

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