Titulada en un inicio como Almaviva o la Inútil Precaución, Gioacchino Rossini fue el creador de esta ópera que, según el mismo contó, la escribió en tan solo trece días al firmar el contrato para su estreno dos meses antes.

El Teatro Argentina de Roma fue el primer escenario en ver la luz de El Barbero de Sevilla el 20 de febrero de 1816, día en que fue un absoluto fracaso en parte debido a los abucheos de Giovanni Paisiello, un compositor que previamente trabajó en otra adaptación musical de esta obra de teatro.

De carácter alegre y humorístico, la acción transcurre en la capital hispalense del siglo XVIII, donde el Conde de Almaviva y Rosina están enamorados. Pese a tales circunstancias, Don Bartolo que era el tutor de Rosina quiere casarte con ella y para evitarlo, el Conde hará todo lo posible con la ayuda de sus amigos Berta, Fiorello y Fígaro, el barbero de Don Bartolo.

Se trata de una ópera de dos actos que a lo largo del tiempo se ha consagrado como una de las grandes obras maestras de la comedia dentro de la música.

En la adaptación de la compañía Opera Divertimento, los personajes principales son marionetas a las que deben dar cuerda para que la historia continúe. Toda una experiencia en la que el público deberá elegir entre dos finales para disfrutar en escena por el que finalmente se decanten.

Rossini, considerado el padre de la ópera bufa, también denominada commedia per musica o dramma giocoso per música, deja en su legado la mejor obra para acercar al público joven e infantil a este género de música teatral.

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