Roberto Álvarez. Actor y Productor

“Ana y los siete fue un salto mortal a la popularidad”

Roberto Álvarez está escondido detrás de un personaje, como todo el mundo, y en su caso, es un guasón. Sorprende a quien le trata por primera vez, ya que da la impresión de que es una persona seria. En realidad, esto último es exactamente lo que es y raramente aflora esta parte… ya que, al parecer, todo el que le conoce se siente más reconfortado con la máscara y él procura darles ese gusto.

Alberto Vázquez: Muy pocos saben que eres un gran productor…

Roberto Álvarez: Lo soy desde que formé parte de mi primera compañía, Teatro de la Danza de Madrid. Me considero un “conseguidor” y un perfeccionista desde el punto de vista práctico. No podía soportar ver cómo aquella primera compañía a la que pertenecí no alcanzaba las metas que yo pensaba que se merecía en el sentido más crematístico del término. Hacer posible que una numerosa compañía de teatro pudiera vivir de ello con cierta dignidad fue la meta a la que se llegó durante un buen número de años. Ahora formo parte, como productor asociado, de Okapi Producciones, creada por iniciativa de José Velasco y que compartimos Natalio Grueso y un servidor. Lo hago por vocación, con la misma ilusión y fe con la que inicié mis primeros pasos, con el único objetivo de poder aportar mi conocimiento del medio y poner en marcha proyectos posibles, eficientes y que generen el máximo confort a todos los que participen en él. Y, cómo no, buscando la excelencia en lo creativo. Ahí están nuestras producciones que así lo han demostrado.

Alberto Vázquez: Estás a punto de estrenar Equus, ¿Elección o llamada?

Roberto Álvarez: Es una elección de la productora que, ya que somos varios a opinar, me señalaron para hacer el psiquiatra. Y yo, pues encantado de que así haya sido. Y agradecido.

Alberto Vázquez: ¿Qué es lo que cuenta Equus?

Roberto Álvarez: Juega con los límites de la locura y con los límites de su tratamiento (la psiquiatría) y lo hace a través de un cuento lleno de poesía y bajo una estructura detectivesca que lo hace especialmente trepidante, que tiene al espectador expectante hasta resolver el misterio al final de la obra. El texto ha sido actualizado levemente para remitir a códigos de hoy en día los desencadenantes que hacen que un muchacho ataque con un punzón a unos caballos sin por ello renunciar a los que ya se apuntan en el original. Por lo demás, los conflictos principales permanecen inalterables con el paso del tiempo. ¿Puede haber algo peor que privar a alguien de aquello que venera? Una frase bidireccional que en la obra es aplicable al psiquiatra y al muchacho al que trata, Alan. Psiquiatra y paciente se buscan para curarse el uno al otro.

Alberto Vázquez: Has brillado en todos los medios ¿Ana y los siete fue algo especial?

Roberto Álvarez: Ana y los siete fue un salto mortal en popularidad, una experiencia única y sorprendente, por inesperada. Fue la serie más vista de la historia de la televisión en su momento. Todavía, a día de hoy, uno de sus capítulos, el último, ocupa en el archivo de Radiotelevisión Española el tercer lugar en visitas después de 23F y de El Quijote de Fernando Rey y Alfredo Landa. Siempre estaré agradecido, entre otras razones porque también me permitió poder generar algunos ahorros con los que he podido sobrellevar los sobresaltos normales que esta profesión te depara.  

Alberto Vázquez: Dicen que el teatro va viento en popa.

Roberto Álvarez: Así fue hasta hace muy poco tiempo. El confinamiento, el covid y ahora la crisis económica en ciernes le están haciendo daño. El primero de los acontecimientos, el covid, ha disparado el ocio en el sentido más mundano y frívolo del término. Sorprendía ver cómo a nadie le parecía ni le parece raro pagar 30 euros en una terraza por apenas tomarse un par de cañas y unas escuetas raciones compartidas y sí pagar menos de esa cantidad por una entrada para ir al teatro. Y el segundo acontecimiento, la crisis económica en ciernes, le ha dado la puntilla. El teatro, como siempre, sobrevivirá, pero a día de hoy, queda supeditado a un público que sigue siendo numeroso en aficionados para los montajes que acierten a ser un éxito en la temporada, pero no hay término medio como antes sucedía.

Alberto Vázquez: ¿Cuál es la película por la que te gustaría ser recordado a día de hoy?

Roberto Álvarez: Creo que habré hecho unas 33 a día de hoy. Espero ser recordado por todas ellas, especialmente por la 34 que ha de venir, quiero pensar.

Alberto Vázquez: ¿Conciliación familiar?

Roberto Álvarez: Me paso las mañanas en Servir y Proteger (serie diaria), las tardes ensayando Equus y pronto en el Infanta Isabel de miércoles a domingo. Además, atiendo a lo que haga falta en la productora en los términos de mi responsabilidad. Hago la comida todos los días para mi mujer y mis hijos. Soy manitas y resuelvo muchos problemas domésticos cuando surgen, de todo tipo. Mi mujer es actriz y profesora y, por supuesto, en casa los dos atendemos todo. Mis hijos tienen 19 y 13 años. Esto es lo que hay. Hay tiempo para todo.

Alberto Vázquez: Si uno de tus vástagos te dijera “papá, quiero ser artista…”

Roberto Álvarez: Iría a un psicólogo para entender cómo afrontarlo. O a un gurú, o a un equipo de coach. La mitad de los actores cobra menos de 3.000 euros al año. Y eso los que trabajan. Quien reina en el mundo de la interpretación no es ni el método, ni el cine, ni las series: es la precariedad. Esta es la realidad que pocos conocen y confunden la alfombra roja con ser actor. Por tanto, si alguno de mis hijos da ese paso, le preguntaría por su plan para vivir de ello.

Alberto Vázquez: ¿Por qué tienen los espectadores que ir a ver Equus?

Roberto Álvarez: Equus es uno de los grandes textos del teatro universal, premio Tony en 1975, además de otros muchos galardones. Cuando se estrenó en España supuso un acontecimiento de primer orden, permaneciendo en cartel un buen número de temporadas. En su momento el montaje supuso, por añadidura, un revulsivo, por la libertad de permitirse un desnudo final en los jóvenes protagonistas y que hoy en día se ha vuelto a suscitar en el montaje que ha protagonizado en Londres Daniel Radcliffe (protagonista de Harry Potter).

Pero más allá de esta anécdota, el reencuentro con este texto ha sido para mí un acontecimiento emocional de enorme importancia porque, sinceramente, lo considero uno de los textos contemporáneos más bellos y bien estructurados del siglo pasado. A través de un ritmo detectivesco, que te invita a interesarte cada minuto por lo que pasa en la historia, te sumerge en un mundo inédito y que no esperas, a propósito de la mente humana, del papel de psiquiatría y de los anhelos de libertad de todo ser humano y de lo que puede llegar a suponer castrarlos en nombre de lo que socialmente entendemos por normalidad. El resto lo ha puesto Carolina África, la directora, el futuro de la escena o ya el presente está en sus manos, y Natalio Grueso su adaptador.

Alberto Vázquez: Un sueño…

Roberto Álvarez: Seguir viendo a mis hijos y a mi familia crecer como hasta ahora, sanos y con luz propia.

Más información y venta de entradas para Equus

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Actor, cantante y ocasionalmente escritor. He desarrollado una amplísima carrera en la televisión, el cine, y sobre todo en el teatro musical participando en producciones como ‘Mamma Mía’,  ‘Antoine’, ‘Amar en tiempos revueltos’ o ‘Cuéntame cómo pasó’. Actualmente actuando en el musical ‘El Médico’.

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