La increíble historia de Gilda Love

La película ‘Cantando en las Azoteas’, de Enric Ribes, nos cuenta su apasionante vida

Detrás de la película ‘Cantando en las Azoteas’ se esconde la vida y el día a día de la desconocida para el gran público Gilda Love, uno de los mitos e iconos de la Barcelona canalla, una auténtica superviviente en la España franquista y que aún hoy, con 97 años, pisa los escenarios.

En una película que mezcla los estilos de documental al más puro estilo de ‘En construcción’ de José Luis Guerín, y la más italiana y neorrealista película de ficción, sobre todo en la larga y emocionante escena bajo la visión de Pilar Palomero, se bucea en la vida de un personaje único.

Gilda Love es, sin duda, la última de una saga de transformistas que dieron fama y vida a aquella Barcelona de los años 70. Su increíble historia está plasmada en la película ‘Cantando en las Azoteas’.

El poético título es uno de los versos de Federico García Lorca en ‘Canción del Mariquita’ y ese verso es el que ha inspirado al director Enric Ribes, de apenas 33 años y nacido en Barcelona, para titular esta película en la que cuenta la vida de uno de los grandes personajes de la Barcelona cabaretera, la mencionada Gilda Love, natural de San Fernando de Cádiz y que con 97 años es aún transformista en activo.

La película es una mezcla entre ficción y documental, en lo que en el argot cinematográfico se denomina docudrama y profundiza en el día a día de Gilda en el barrio del Raval de Barcelona.

Según el autor, Gilda es un personaje “súper romántico con una biografía casi de novela”. El director había tenido ocasión de ver sus actuaciones en ‘El Cangrejo’ del Raval y en París.

Para él, ‘Cantando en las Azoteas’ es la historia de un superviviente, un luchador y un artista total y, también un sentido y poético homenaje a los homosexuales de la tercera edad y un análisis profundo de qué pasa con estos artistas a partir de los 50 años.

Actualmente el largometraje está en algunos cines de España y, entre otras vivencias, podemos ver la maravillosa relación que mantiene con sus vecinos, casi una vida de trueques, y como Gilda Love subsiste intentando pagar facturas con su miserable pensión y lo poco que gana con los pequeños espectáculos en los que consigue trabajar rozando casi el siglo de edad.

Gilda confiesa que le duele todo el cuerpo, pero que no hay fiebre ni enfermedad que la pueda bajar del escenario.

Nació con el nombre de Eduardo, Eduardo Enrique Gustavo Francisco para ser más exactos y Love ha sido su apellido en la escena canalla de la capital catalana. Llegó allí en los años 60, en pleno franquismo, y nunca más se fue. Su carrera comenzó en los cabarets de toda índole, pero ya de niño las ferias habían sido su exposición cantando y bailando. Aquella Barcelona le ayudó a alejarse de sus hermanos varones, todos mayores que él y de ideología falangista que le hacían la vida imposible. El artista nunca fue capaz de despedirse de sus padres. Ansiaba la libertad y después de hacer la mili en el Aaiún como paracaidista, se lanzó a los escenarios. A día de hoy reconoce que solo saltando y en el escenario se ha sentido libre.

Según cuenta en el mismo largometraje, una vez esos hermanos intentaron quemarle, como a Juana de Arco, por ponerse un vestido de su hermana. Dice aún emocionado que no le mataron de puro milagro.

Su vida fue trágica desde antes de empezar, ya que iba a nacer con una hermana gemela, pero él se adelantó y el cordón umbilical estranguló a la segunda, siempre dice que heredó la personalidad de su hermana.

Enric Ribes la vio trabajar y contar este y muchos relatos y quedó fascinado, acercarse a Gilda Love fue para él acercarse a una generación casi olvidada llena de cuentos fascinantes.

Juntos ya hicieron una pequeña pieza de cinco minutos con el mismo título, pero eso no hizo más que inspirarles, allá por 2017, y darse cuenta de que Gilda y su historia necesitaban mucho más espacio.

Gilda Love rompió todo contacto con su familia y son sus vecinos del Raval, quienes forman su familia elegida. Desde el chatarrero al panadero, todos tienen su pequeña aparición en ‘Cantando en las Azoteas’ y nos ayudan a conocer más a esta maravillosa mujer, auténtica transgresora y adelantada a su tiempo.

La casa que aparece en la película no es la suya real, ya que Gilda lo ha perdido todo y actualmente reside en un piso de ayuda social.

La artista está muy conforme con la película, dice que “es muy humana y muy fiel a la realidad”.

Gilda, en sus últimos años, ha ayudado y cuidado a personas sin hogar ni seres queridos, la mismísima Carmen de Mairena, con quien compartió camerino durante muchos años, fue una de esas personas en sus años finales, hasta 2020, año en que murió.

Dice de ella que “era una persona muy humana, y que le encantaban los donuts de chocolate”.

Una de las importantes colaboraciones de la película es la de Pilar Palomero la directora que triunfó en los Goya de 2021 con ‘Las Niñas’. Aunque el director reconoce que los diálogos no estaban previamente escritos y que la improvisación ha sido la constante en la realización de este largometraje.

Cuando le preguntan por su edad, Gilda dice que la longevidad le viene de familia, su padre llegó a los 99.

Gilda Love fue una más de las transformistas que visitaban regularmente las cárceles y los calabozos, detenidas en la calle por la aplicación de aquella denigrante Ley de Vagos y Maleantes.

Si le preguntas por la moda drag, o por los nuevos trans dice que lo único que no le gusta es que no canten, que lo suyo es más el transformismo, y que las drags son más de carnaval.

Echa de menos aquella época en la que convivían con los pianistas, componían juntos canciones en las calles y luego las probaban en los escenarios. Pero sabe que es una época que ya no volverá.

Ese nombre que le ha acompañado toda la vida es un homenaje a Rita Hayworth, a quien pudo conocer en París cuando ésta visitó la ciudad con su marido Ali Khan y que fue muy simpática cuando la declaró que era muy admiradora suya. “He visto la escena de la bofetada decenas de veces y me sigue apasionando”.

Quienes quieran conocer más sobre Gilda Love, lo que significó su lucha, lo que fue su carrera y cómo vive su vida al día de hoy, deben ver ‘Cantando en las Azoteas’, como todo un homenaje a las pioneras de un estilo de hacer que va en aumento con sus nuevas formas de expresión y sus nuevos canales para llegar al público.

Fotografía de Jorge Fuembuena. Bteam Pictures.

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Actor, cantante y ocasionalmente escritor. He desarrollado una amplísima carrera en la televisión, el cine, y sobre todo en el teatro musical participando en producciones como ‘Mamma Mía’,  ‘Antoine’, ‘Amar en tiempos revueltos’ o ‘Cuéntame cómo pasó’. Actualmente actuando en el musical ‘El Médico’.

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